La producción ecológica en Zamora continúa consolidándose, pero el sector todavía tiene un reto importante por delante: aumentar el consumo local. Así lo explica Alejandro Fontanillo, presidente de BioproeZa, la asociación que agrupa a productores ecológicos de la provincia y que organiza el Mercado Ecológico de Zamora.

La asociación nació hace casi cinco años con la idea de dar una voz común a los productores ecológicos. Hasta entonces cada productor se relacionaba con las instituciones de forma individual, pero surgió la necesidad de organizarse para trabajar de manera conjunta. Hoy BioproeZa está formada por once productores que, además de colaborar en la promoción de sus productos, impulsan iniciativas como el Mercado Ecológico que se celebra mensualmente en la Plaza de la Constitución.

En relación con la situación del sector, Fontanillo destaca que Zamora se encuentra bien posicionada dentro de Castilla y León en producción ecológica, con una superficie relevante dedicada a este modelo. En los últimos años también se han ido sumando nuevos productores, especialmente en ámbitos como el vacuno de carne, donde cada vez más explotaciones apuestan por la conversión a ecológico.

Sin embargo, uno de los principales desafíos del sector sigue siendo la comercialización de los productos. Aunque la producción existe y la calidad es alta, todavía es necesario que el consumo local crezca y que los consumidores valoren cada vez más este tipo de alimentos.

En este sentido, el presidente de BioproeZa insiste en que consumir ecológico no solo tiene beneficios para la salud o para el medio ambiente. También implica apoyar a productores de la zona y contribuir a mantener actividad económica en la provincia. Según explica, elegir productos de proximidad ayuda a que más personas puedan desarrollar su trabajo en el medio rural y continuar viviendo en el territorio.

Al hablar del perfil del sector, señala también un aspecto positivo: la presencia de personas jóvenes dentro de la producción ecológica. Muchas de ellas ven en este modelo una forma de trabajar el campo desde una perspectiva más sostenible y con nuevas ideas.

En relación al papel que juega el Mercado Ecológico de Zamora, el entrevistado lo considera un espacio fundamental para acercar estos productos a la ciudadanía. Cada mes reúne a varios productores que ofrecen alimentos como verduras de temporada, miel, queso, aceite, carne, vino, mermeladas o chocolate, entre otros.

Más allá de la venta directa, el mercado permite algo especialmente valioso: el contacto directo entre productor y consumidor. En este espacio, quienes se acercan pueden preguntar, conocer el origen de los alimentos y entender mejor cómo se producen.

De cara al futuro, Fontanillo se muestra claro al imaginar la evolución del sector: los sistemas de producción tendrán que avanzar hacia modelos cada vez más respetuosos con el entorno. En ese camino, la producción ecológica y el consumo responsable jugarán un papel cada vez más importante.

El reto ahora, concluye, es seguir dando a conocer estos productos, fortalecer la red de productores y conseguir que cada vez más personas apuesten por consumir ecológico y local.